Qué pasó

Las navieras de contenedores están volviendo de forma gradual a la ruta del Mar Rojo y el Canal de Suez, después de años de desvíos por el Cabo de Buena Esperanza. Según la Autoridad del Canal de Suez, en agosto de 2026 pasaron 1.358 buques, 27% más que en agosto de 2025. Los ingresos del canal subieron 56,7%, a US$567,1 millones, informó El Estrecho Digital el 22 de septiembre.

De acuerdo con Sea-Intelligence, en septiembre el 27% de la capacidad entre Asia y Europa circularía por el Mar Rojo. La alianza Gemini, de Maersk y Hapag-Lloyd, devolvió a Suez los servicios AE5, AE11, AE12 y ME2, que se suman a otros dos que ya usaban la ruta.

Beneficios acotados y riesgos vigentes

Un análisis de Drewry publicado por MundoMaritimo el 9 de octubre estima que el retorno comenzó entre julio y agosto, y que los tránsitos podrían llegar al 80% de los niveles previos a los desvíos en febrero de 2027.

La consultora calcula que un buque de 24.000 TEU ahorra cerca de US$1 millón por viaje redondo entre Asia y Europa al usar Suez, unos US$43 por espacio. Sin embargo, las primas de seguro por riesgo de guerra pueden sumar entre US$1,35 y US$4,5 millones en un buque valorado en US$225 millones. Drewry advierte que la amenaza que motivó los desvíos no ha desaparecido y que el Cabo de Buena Esperanza sigue siendo una ruta de escape.

Qué significa para las empresas en Chile

Chile no usa Suez para su comercio directo con Asia, que cruza el Pacífico. Pero el regreso al Mar Rojo acorta los viajes entre Asia y Europa y libera buques. Esa capacidad adicional presiona a la baja las tarifas globales y puede terminar redistribuyéndose hacia otras rutas, incluidas las de Sudamérica.

  • Exportadores chilenos con destino a Europa y Medio Oriente podrían ver cambios en tiempos de tránsito y transbordos según la ruta que use cada naviera.
  • Importadores de productos europeos deben confirmar si su servicio pasa por Suez o por el Cabo, porque los tiempos de viaje difieren.
  • La sobrecapacidad global es un argumento para negociar tarifas, aunque las navieras intentan subir fletes hacia Latinoamérica.
  • El retorno es reversible: un incidente de seguridad podría volver a desviar los buques y alterar itinerarios.

Para la planificación del primer trimestre de 2027, conviene pedir al forwarder información sobre la ruta de cada servicio y mantener holguras en inventario ante posibles cambios.

Fuentes