Qué pasó
La Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) abrió una nueva licitación para las obras habilitantes del Puerto Exterior, según informó La Tercera el 10 de octubre. La venta de bases se extenderá entre el 13 de octubre y el 12 de noviembre de 2026.
Esta etapa incluye el desarrollo de la ingeniería de detalle y la construcción de dos caminos de acceso, correspondientes a las conexiones norte y sur del futuro terminal. El financiamiento inicial, de US$50 millones, proviene de CAF, el Banco de Desarrollo de America Latina y el Caribe.
Los antecedentes
En julio, la actual administración dejó sin efecto la subasta internacional convocada por el gobierno anterior. Ese proceso había generado alertas en Estados Unidos por la posibilidad de que se adjudicara a un consorcio chino. Entre las empresas precalificadas figuraban Van Oord, Jan de Nul, el consorcio Dragados-Sacyr, China Railway Construction Corporation y China Harbour Engineering Company.
Tras esa decisión, EPSA dividió el proyecto en dos procesos: uno para las obras de abrigo y otro para las obras habilitantes. Según La Tercera, el objetivo es gestionar mejor los riesgos y facilitar la participación de contratistas locales. La empresa seguirá buscando financiamiento para las demás etapas y preparando las bases del molo de abrigo.
El tema también está en la agenda diplomática. El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, afirmó en un webinar de la Fundación Chilena del Pacífico que su país solo invertiría en San Antonio si se realizan nuevas licitaciones, según publicó San Carlos Online.
Un proyecto con cuestionamientos
Las cifras del proyecto varían según la fuente: La Tercera menciona una inversión total superior a US$4.000 millones, mientras que BioBioChile habla de US$2.000 millones. En esa nota, el presidente de CSAV, Óscar Hasbún, cuestionó concentrar la inversión en un solo puerto y planteó un desarrollo portuario coordinado a nivel nacional. La académica Daniella De Luca, en tanto, advirtió sobre la incertidumbre respecto de los terminales actuales ante futuras relicitaciones, en un contexto en que el puerto peruano de Chancay ya opera.
Qué significa para las empresas en Chile
Las obras habilitantes no amplían de inmediato la capacidad, pero son el primer paso físico del proyecto. Para constructoras, empresas de ingeniería y proveedores de transporte y maquinaria, la licitación abre oportunidades concretas en la zona. Para importadores, exportadores y operadores logísticos, el avance del Puerto Exterior define la capacidad portuaria de la zona central en la próxima década, junto con las decisiones sobre las concesiones actuales.








