China es uno de los principales orígenes de las importaciones chilenas y un proveedor habitual de pymes que comercializan productos terminados, insumos o repuestos. Importar no es complejo, pero exige ordenar varias decisiones antes de pagar el primer pedido. Un error en el Incoterm, en la clasificación arancelaria o en el certificado de origen puede encarecer la operación o retener la carga en el puerto.
Esta guía resume el proceso en etapas, desde la búsqueda del proveedor hasta la entrega en la bodega del importador. Los costos finales dependen del producto, del volumen y de la ruta, por lo que aquí se explica de qué depende cada uno en lugar de entregar montos fijos.
1. Elegir y validar al proveedor
El primer paso es definir el producto con precisión: materiales, medidas, certificaciones y embalaje. Con esa ficha se piden cotizaciones a varios proveedores, ya sea en plataformas B2B, ferias o mediante agentes de compra en origen.
- Verificar que el proveedor sea fabricante o distribuidor formal, con licencia comercial vigente.
- Solicitar muestras antes del pedido masivo y dejar por escrito las especificaciones aprobadas.
- Acordar plazos de producción, condiciones de pago y penalidades por atraso o defectos.
- Considerar una inspección de calidad previa al embarque, en especial en el primer pedido.
- Confirmar que el proveedor puede emitir el certificado de origen del TLC Chile-China.
Antes de comprar, conviene revisar si el producto requiere autorización de un organismo sectorial en Chile, como el SAG o la autoridad sanitaria. Según el Servicio Nacional de Aduanas, algunas mercancías necesitan esos vistos buenos sin importar su valor.
2. Incoterm, transporte y seguro
Los Incoterms fijan hasta dónde llega la responsabilidad y el costo del vendedor. Para una pyme, los más usados al comprar en China son EXW, FOB y CIF. Con EXW el comprador asume todo desde la fábrica, incluido el trámite de exportación en China, lo que suele complicar la operación. Con FOB el proveedor entrega la carga embarcada en el puerto chino y el importador contrata el flete internacional y el seguro. Con CIF el proveedor paga flete y seguro hasta el puerto chileno, pero el importador pierde control sobre la naviera y los plazos.
Muchas pymes prefieren FOB y contratar el flete con un agente de carga (freight forwarder) en Chile, que coordina la reserva, la documentación y el seguimiento.
En cuanto al modo de transporte, el marítimo es la opción habitual para volúmenes medianos y grandes. Si la carga llena un contenedor completo, se contrata FCL (Full Container Load). Si el volumen es menor, se usa LCL (Less than Container Load), en que la carga comparte contenedor con otros importadores y se cobra por metro cúbico o peso, con costos adicionales de consolidación y desconsolidación. El transporte aéreo es más rápido y conviene para mercancía liviana, urgente o de alto valor, aunque su costo por kilo es mayor. Para envíos pequeños existe además la vía courier.
El seguro cubre pérdidas o daños durante el tránsito. Si el Incoterm es FOB o EXW, el importador debe contratarlo. La prima forma parte del valor CIF, que es la base sobre la que se calculan los tributos de importación, por lo que su monto influye en el costo final. Se recomienda revisar coberturas, deducibles y exclusiones, y no solo el precio.
3. Agente de aduana y documentos
De acuerdo con el Servicio Nacional de Aduanas, cuando la mercancía supera los US$1.000 FOB la importación debe tramitarse con un agente de aduana, quien prepara la Declaración de Ingreso. Bajo ese monto es posible un trámite simplificado realizado por el propio importador.
- Factura comercial emitida por el proveedor.
- Conocimiento de embarque (B/L) o guía aérea (AWB).
- Lista de empaque (packing list).
- Certificado de origen, para acceder a la preferencia arancelaria.
- Póliza o certificado de seguro.
- Vistos buenos o certificaciones sectoriales, si el producto los exige.
- Mandato al agente de aduana.
El agente también clasifica la mercancía en el Arancel Aduanero. Una clasificación correcta define qué tributos y requisitos aplican, por lo que conviene entregarle fichas técnicas completas.
4. Impuestos: arancel e IVA
Según el Servicio Nacional de Aduanas, las importaciones pagan un derecho ad valorem general de 6% sobre el valor CIF (mercancía, seguro y flete) y un IVA de 19% calculado sobre el valor CIF más ese derecho. Algunos productos, como bebidas alcohólicas o artículos de lujo, tienen impuestos adicionales.
Los acuerdos comerciales pueden liberar o rebajar el derecho ad valorem para mercancías originarias, pero el IVA se paga igual. El Tratado de Libre Comercio Chile-China rige desde el 1 de octubre de 2006, según Aduanas. Para aplicar la preferencia se debe presentar un certificado de origen emitido conforme al tratado. Aduanas ha rechazado preferencias por certificados mal emitidos, de modo que vale la pena revisar el documento antes del embarque. El tratamiento de cada producto debe confirmarse con el agente de aduana según su partida arancelaria.
Para una empresa con inicio de actividades, el IVA de importación normalmente puede usarse como crédito fiscal, lo que conviene revisar con el contador.
5. Retiro y transporte local
Una vez aceptada la declaración y pagados los tributos, la carga puede retirarse del puerto o del almacén extraportuario. Aquí aparecen costos locales que suelen subestimarse: gastos de terminal, almacenaje si la carga queda detenida, desconsolidación en el caso de LCL, devolución del contenedor vacío en FCL y el flete terrestre hasta la bodega. Coordinar con anticipación al transportista evita cobros por días extra de almacenaje o de uso del contenedor.
Qué significa para las pymes en Chile
Importar directamente desde China puede mejorar márgenes, pero el precio de fábrica es solo una parte del costo. Una pyme debe calcular el costo puesto en bodega, que suma flete, seguro, tributos, honorarios del agente de aduana, gastos portuarios y transporte local. Trabajar con un agente de carga y un agente de aduana desde el inicio reduce el riesgo en las primeras operaciones.
Checklist antes de importar
- Ficha técnica del producto y muestras aprobadas.
- Confirmación de permisos sectoriales en Chile.
- Incoterm definido por escrito (por ejemplo, FOB).
- Cotización de flete FCL, LCL o aéreo con agente de carga.
- Seguro de carga contratado.
- Agente de aduana designado si la mercancía supera US$1.000 FOB.
- Certificado de origen TLC Chile-China revisado antes del embarque.
- Cálculo de tributos: 6% sobre CIF, salvo preferencia, y 19% de IVA.
- Transporte local y bodega de destino coordinados.
- Costo total puesto en bodega comparado con el precio de venta.
Preguntas frecuentes
¿Necesito agente de aduana para importar desde China?
Según Aduanas, es obligatorio cuando la mercancía supera los US$1.000 FOB. Bajo ese valor existe un trámite simplificado que puede hacer el propio importador.
¿Qué impuestos se pagan al importar desde China?
El derecho ad valorem general es 6% sobre el valor CIF y el IVA es 19% sobre el CIF más el derecho. Con certificado de origen válido del TLC, el derecho puede quedar liberado o rebajado según el producto, pero el IVA se paga igual.
¿Conviene FCL o LCL?
FCL conviene cuando la carga llena o casi llena un contenedor. LCL es útil para volúmenes menores, aunque suma costos de consolidación y desconsolidación y suele tardar más.








